El tradicional dulce de leche de Toluca

La historia de los dulces de leche y en general los dulces en México se remonta a las culturas mesoamericanas en las que los niños de la época consumían los llamados necuazcatl un insecto parecido a una hormiga que cargaba con una bolsita llena de miel.

En México a la llegada de los españoles y con la conquista llegaron ingredientes como la caña de azúcar que sustituyeron a la miel de maguey y piloncillo, con esta mezcla de productos se comenzaron a elaborar deliciosos dulces que hoy son elaborados de forma artesanal y emblemáticos de la cultura mexicana.

Con el tiempo en conventos de monjas y parroquias de Querétaro, Puebla, Morelia y Toluca se comenzaron a elaborar dulces como los alfeñiques, los alfajores, las aleluyas y las tortaditas de Santa Clara.

El dulce de alfeñique

En Toluca, el dulce del alfeñique y dulce de leche cuyo origen es árabe se ha convertido en una gran tradición, rasgo distintivo de la ciudad que incluso en Día de Muertos conmemora la tradicional Feria y Festival del Alfeñique con casi 400 años de antigüedad.

Calaveras en tradicional Feria del Alfeñique Toluca

Como parte de la variedad gastronómica y cultural con la que cuenta Toluca, destaca la producción de dulces artesanales que familias mexiquenses han llevado a cabo por varias generaciones, deleitando los paladares de chicos y grandes.

La Dulcería Hernández

La dulcería Hernández por ejemplo es un negocio familiar, la cual fue fundada en 1895, y que ha pasado de generación en generación por 125 años.

Todo comenzó con el bisabuelo de Roberto Hernández, donde Toluca era un lugar pequeño y céntrico, por lo que en ese entonces existía un señor el cual salía con su canasta a vender dulces.

“Él salía con su canasta a decir -Hay dulceeeeeeeeeees…- entonces la gente ya sabía, y salían de sus casas con un plato a comprar su dulce” Explicó Roberto Hernández.

Si quieres conocer más de la dulcería Hernández, aquí te dejamos el video.

Óscar Guadarrama Serrano es otro artesano dulcero toluqueño, actualmente es la quinta generación de una familia que realiza los dulces de generación en generación.

“Yo soy la quinta generación y me da mucho gusto que mis hijos estén ya metidos en este negocio para que no se pierda la tradición. El proceso inicia con el cocimiento de la leche con azúcar y se espera a que esté en su punto, para ponerle las frutas naturales”, especificó Guadarrama.

Óscar Guadarrama Serrano, artesano dulcero toluqueño, compartió la forma en que realiza los dulces y que es un conocimiento que pasa de generación y generación.

La familia Guadarrama trabaja todo el año estos dulces, sin embargo, hay un dulce, que es el jamoncillo de leche, que se hace con frutas secas y es elaborado en temporada navideña.

“El jamoncillo lo trabajamos en muchos sabores. Trabajamos aproximadamente 12 sabores, el mostachón, el macarrón, es mucha la variedad; los chongos son nuestro fuerte”, detalló.

Los jamoncillos, condesas, frutas cristalizadas y chongos, entre muchos más, son una tradición hecha por manos mexiquenses bajo las más estrictas normas de seguridad e higiene.

Preparación del dulce de leche

Los dulces están hechos completamente de una manera artesanal y natural, no usan ni químicos dañinos para la salud, ni ninguna especia de maquinaria para su producción.

En el proceso de elaboración de los dulces se tiene un gran cuidado de la higiene, cuidando cada detalle, para el bienestar de los consumidores.

El proceso comienza con la leche que incluso es de rancho completamente natural, es vaciada en los casos con azúcar dejándose a hervir.

Posteriormente es “empanizado”, es decir, que quede como masa y se coloca en un molde a que seque para al día siguiente cortar y colocar en bolsas, cajas o canastas.

Los jamoncillos o dulces de leche, condesas, frutas cristalizadas y chongos, entre muchos más, son una tradición hecha por manos mexiquenses bajo las más estrictas normas de seguridad e higiene.

Te recomendamos

Te recomendamos