Estilo de vida

La familia recibe 110 millones de dólares tras la muerte de la abuela de 100 años por hipotermia en un centro de cuidados

Lucía Hernández
marzo 08, 2026

Mildred Hernandez celebró su cumpleaños número cien semanas antes de morir en una instalación de vida asistida en California. La centenaria, que padecía la enfermedad de Alzheimer, vivía en Greenhaven Estates en Sacramento durante cinco años. Vagó afuera en temperaturas cercanas a cero en febrero de 2019 y no pudo volver a entrar. Cuando finalmente fue encontrada alrededor de las 6 a.m. del 12 de febrero de ese año, era demasiado tarde. Un jurado otorgó recientemente a su familia 110 millones de dólares en una demanda por muerte injusta.

Hernández cayó en el patio de la instalación y se lesionó, informó el New York Post. Aparentemente no pudo levantarse para pedir ayuda y, finalmente, se congeló. Cuando los servicios de emergencia la llevaron a un hospital, los médicos no pudieron encontrarle un pulso ni obtener su temperatura corporal. La declararon fallecida alrededor de las 7:30 a.m.

Según documentos judiciales obtenidos por el Post, Hernández tenía dificultad para recordar cosas y necesitaba la ayuda del personal mientras vivía en Greenhaven. El personal indicó haberla revisado a la 1 a.m. del día en que murió. Muchos creen que pasó horas afuera en las temperaturas frías antes de que alguien la encontrara.

KCRA informó que la familia de Hernández, representada por Dudensing Law, demandó a Formation Capital, el administrador de activos, y a Colony Capital, el dueño de Greenhaven Estates. Un jurado finalmente encontró negligente al centro de vida asistida en la muerte de Hernández y otorgó a su familia 110 millones de dólares.

La familia compartió una declaración obtenida por KCRA tras la decisión del tribunal. “Nuestra madre merecía vivir sus últimos años con dignidad, seguridad y compasión. En cambio, murió sola en el frío porque Greenhaven Estates y sus supervisores corporativos no proporcionaron la protección más básica que prometieron,” decía la declaración.

“Aunque ningún veredicto puede devolver a nuestra madre, esperamos que este resultado evite que otras familias sufran el mismo dolor y obligue a estas empresas a priorizar el bienestar de los adultos mayores vulnerables confiados a su cuidado,” continuó la declaración. “Estamos agradecidos con nuestros abogados por su dedicación incansable y con el jurado por reconocer que lo que le ocurrió a nuestra madre fue incorrecto y evitable.”

Nada puede devolver a Hernández, pero con suerte este caso abrirá los ojos de quienes poseen esas instalaciones. Sí, están dirigiendo negocios, pero la vida de las personas está en juego, y la atención debe significar más que un simple resultado económico.

Lucía Hernández

Periodista y creadora de contenidos mexicana, especializada en estilo de vida y temas del día a día. Me gusta contar historias cercanas, útiles y fáciles de leer, pensadas para acompañar la vida cotidiana. Creo en una información clara, humana y accesible para todos.