¿Cómo vivían los ricos de Toluca en el siglo XVII?

¿Cómo vivían los ricos de Toluca en el siglo XVII? ¿Cómo vivían los ricos de Toluca en el siglo XVII? ¿Cómo vivían los ricos de Toluca en el siglo XVII?

El mundo antes de la fotografía se conoce algunas veces a través de relatos orales o escritos, de los objetos y mediante pinturas. En esta nota, te mostraremos cómo vivían los ricos de Toluca en el siglo XVII, a través de sus testamentos.

Quizá esto te parezca un poco extraño. ¿Cómo se puede conocer una sociedad a través de sus testamentos? La respuesta es que los objetos que poseía una persona daban cuenta de sus costumbres, de su vida cotidiana y de su estatus social.

Antecedentes

Es importante que sepas que en el siglo XVII (o sea, por los años de 1600 a 1700) imperaba un modo de vida, un estilo llamado «barroco». Esto significa que se buscaba el adorno excesivo y la apariencia eran muy importantes.

Por ello, los objetos que poseían nuestros antepasados en ese momento, solían ser muy lujosos, ya que, por así decirlo, «esa era la moda».

Marco Antonio Peralta Peralta, en su artículo «La cultura barroca del lujo y comodidad en la casa-habitación en la Villa de Toluca durante el siglo XVII» menciona que los testamentos solían mostrar: «relaciones domésticas, los miedos en vida y los temores a la muerte, los comportamientos sociales, el paisaje geográfico y social de la Villa de Toluca en el siglo citado, las fortunas familiares, entre otras».

Los objetos de lujo del siglo XVII

Peralta menciona que ser rico era tan importante como aparentar serlo. Es decir, se debía demostrar, mediante los objetos, que se tenían suficientes recursos. Algunos ejemplos son:

De manera específica, los biombos, las escribanías, las alfombras, el vestido, los carruajes y demás objetos que pueden considerarse como lujosos.

Además, esto se notaba en objetos de uso común como en sillas, escritorios, cubiertos, camas y vestidos a los cuales se les dotaba de simbolismo.

Vía: Infobae

La Villa de Toluca

Antes de que Toluca fuera considerada ciudad, era considerada Villa. Marco Antonio Perlanta menciona que durante el siglo XVII, la Villa de Toluca se configuró como un centro urbano fuertemente vinculado con las actividades agrícolas, ganaderas y comerciales.

Fue a mediados del siglo XVII que Toluca cambió de ser considerada villa a ciudad de provincia.

Foto: Archivo TolucalaBellaCd

Margarita Loera Chávez sostiene que para las primeras décadas del siglo había en la villa un número significativo de casas y negocios; advierte además XVII que las edificaciones no se comparaban, en suntuosidad, con las construcciones de las grandes viviendas citadinas de la capital virreinal.

Sin embargo, dada la cercanía con la Ciudad de México, lo que sucedía en Toluca podría considerarse como réplica a menor escala de lo que sucedía en la Ciudad de México.

Por otra parte, para la Villa de Toluca se puede presumir que las élites de poder se configuraron a partir de los estamentos sociales que heredaban fuertes cantidades de dinero: testaban entre sus bienes patrimoniales objetos de importación y de valor intrínseco —oro, joyas, plata y piedras preciosas.

¿Cómo vivían los ricos de Toluca en el siglo XVII?

Hay principalmente tres elementos que dan cuenta de la vida de las personas acaudaladas de Toluca, en el siglo XVII: su vestimenta, sus muebles y sus objetos más finos.

En el caso de la vestimenta, algunos ejemplos son vestidos con brocados de oro, calzones nuevos de Castilla, jubones de importación (ropa masculina), capotes de paño (capas para la lluvia), paños de ruán (de algodón), accesorios de joyas y alhajas.

Los adornos de oro y de piedras preciosas con los que se elaboraban los vestidos tanto de hombres y mujeres tienen una intención explícita de exhibir el estatus social, pues en varios testamentos se encontró que los adornos eran mandados a pedir al sastre, los cuales se anexaban al vestido.

Por otra parte, la ropa usada, hecha con telas fabricadas en la villa o en la ciudad de México era la que correspondía a la mayoría de la sociedad que independientemente de su calidad —en su mayoría mestizos—, denotaba un estatus económico modesto.

Además, los huipiles y las enaguas, a decir de los testamentos, fueron prendas que
identificaban a la calidad de india mestiza.

Los objetos del hogar

En cuanto a los objetos de lujo, quizá te sorprenda saber que antes los cubiertos eran considerados como algo lujoso. Así es, los tenedores, cuchillos y cucharas con las que solemos comer a diario antes eran considerados objetos que sólo podía usar la clase más alta de la sociedad.

La población comía con las manos, pues acceder a este tipo de objetos era caro, ya que estaban elaborados con materiales como la plata.

Por esta misma razón, los cubiertos se heredaban de generación en generación. Lo mismo sucedía con platos y demás insumos de la cocina.

Vía: Wikipedia

En los testamentos de Toluca, otros objetos que se describen de manera constante como parte del ajuar doméstico y que se citan ubicados en el “cuarto central” son los arcabuces,
las espadas, los escritorios, cajas de diversa índoles —de menudencias, de telares, de carpintería, entre otros—, algunos granos y semillas, armarios —mueble donde se guardaban las armas—, libros, mesas de escribanía, “asadores” de hierro, sillas jinetas —para montar a caballo—, objetos de hierro —candiles, aros, candados, llaves, entre otros.

Así, los testamentos nos cuentan un poco acerca de los objetos que solían ser valiosos para nuestros antepasados y nos ofrecen una mirada a su estilo de vida. ¿Te imaginabas que antes objetos que ahora nos parecen comunes fueran todo un lujo?

BIBLIOGRAFÍA:

Peralta Peralta, Marco Antonio. «La cultura barroca del lujo y comodidad en la casa-habitación en la Villa de Toluca durante el siglo XVII» en Contribuciones desde Coatepec, núm. 22, enero-junio, 2012, pp. 43-67. Universidad Autónoma del Estado de México, Toluca, México

Redacción MA